En 2005, Manuel Lao Hernández impulsa la creación de la fundación que lleva su nombre con el propósito de estructurar y dar coherencia a las distintas iniciativas filantrópicas que la familia venía desarrollando de forma individual. La entidad, de carácter familiar, integra en su patronato a todos los miembros de la familia y está presidida por su propio fundador.

Tenemos el placer de conversar con Esther Lao, Patrona Ejecutiva de la Fundación, para profundizar en su labor y en su vínculo con nuestra asociación sin ánimo de lucro Kalyan: Psicología, Arte y Bienestar Emocional. En esta entrevista, abordamos su colaboración en nuestro programa de arteterapia dirigido a niños que atraviesan procesos oncológicos y que se encuentran ingresados en el Hospital Sant Pau de Barcelona.

1. ¿Podría explicarnos un poco cual es la misión de la Fundación que usted dirige?

Nuestra misión es clara: devolver a la sociedad el que ella nos ha dado. Y lo hacemos acompañando y apoyando a entidades sin ánimo de lucro que trabajan con compromiso, ilusión y una enorme vocación de servicio, especialmente en proyectos vinculados con la infancia y la salud.

Detrás de esta misión hay valores que para nosotros son esenciales: el agradecimiento, la solidaridad, la responsabilidad, el respeto, la empatía, la sensibilidad y el compromiso. Son valores que no solo promovemos, sino que intentamos cultivar cada día en nuestra manera de trabajar.

2. ¿Qué significado tiene para usted “devolver a la sociedad” lo que ella nos ha dado? ¿Qué les motiva a seguir impulsando proyectos solidarios?

Para mí, “devolver a la sociedad” significa vivir con una verdadera mentalidad filantrópica: una actitud solidaria, generosa y desinteresada, orientada a mejorar la calidad de vida de las personas y el bienestar común. Implica poner a disposición de los demás aquello que tenemos; tiempo, conocimiento, recursos económicos o bienes, con la voluntad de generar un impacto positivo y duradero.

Pero va más allá de la acción en sí. Es una forma de estar en el mundo, de actuar con conciencia y agradecimiento. Desde la Fundación Manuel Lao entendemos la filantropía no como algo puntual, sino como un compromiso constante que da sentido a todo lo que hacemos. Es una coherencia que impregna nuestro día a día.

Lo que nos motiva a seguir impulsando proyectos solidarios es precisamente ese compromiso con la sociedad. Lo vivimos no solo como una responsabilidad, sino también como un privilegio: el de poder contribuir, desde nuestro lugar, a construir una sociedad más justa, más humana y con mayores oportunidades para todos.

3. La Fundación Manuel Lao, fue creada en 2005. Veinte años después ¿Cómo ha evolucionado la Fundación desde sus inicios hasta hoy?

En la Fundación nos mantenemos fieles a nuestra misión y a los valores que nos definen. Sin embargo, las emergencias y nuevas necesidades sociales que han ido surgiendo a nuestro alrededor; como conflictos bélicos, desastres naturales o el aumento de nuevas formas de pobreza, nos han llevado a implicarnos en proyectos que, hace veinte años, no habríamos imaginado. Hoy, el contexto del tercer sector ha cambiado de forma significativa y nos exige una mayor capacidad de adaptación.

4. Cuando acudí al acto de celebración de los 20 años de su fundación, comprobé que, actualmente, colaboran con 57 entidades que nos presentaron agrupándolas, según su objetivo, en cinco grandes grupos; Cooperación internacional, Persones en riesgo de exclusión o con discapacidad y dentro de la Sanidad, los servicios asistenciales o la Investigación. ¿Es posible cuantificar la donación anual en todos estos proyectos?

Sinceramente, no ponemos el foco en la cuantificación, sino en el impacto. Para nosotros, lo relevante no es tanto la cifra como los resultados: los avances conseguidos, las mejoras generadas y las transformaciones reales en la vida de las personas.

En todo caso, sí podemos ofrecer una visión global de la distribución de nuestras aportaciones. Los proyectos vinculados a la investigación sanitaria son, por lo general, los que requieren mayores recursos, mientras que las iniciativas de cooperación internacional se sitúan en el otro extremo.

Con el ejercicio 2025 ya cerrado, la distribución de las donaciones ha sido la siguiente: el 25,4 % se ha destinado a cooperación internacional; el 22,2 % a servicios asistenciales en el ámbito sanitario; el 20,4 % a personas en riesgo de exclusión, un ámbito en crecimiento; el 19,5 % a investigación; y el 12,5 % a proyectos dirigidos a personas con discapacidad.

Cabe destacar, además, que el 54 % de las donaciones han estado orientadas a la protección de los derechos de la infancia, un eje prioritario de nuestra actuación

5. La Fundación Manuel Lao lleva 4 años apoyando las actividades de Kalyan, nuestra asociación sin ánimo de lucro. Concretamente, su ayuda se ha dirigido a un programa de arteterapia para niños que están viviendo un proceso oncológico y están ingresados en el Hospital Sant Pau de Barcelona. ¿Cómo valora la colaboración con Kalyan y qué aspectos de nuestras iniciativas les resultan más significativos?

Valoramos y valoro muy positivamente la colaboración con Kalyan y el impacto del programa de arteterapia en niños que están viviendo procesos oncológicos complejos.

Considero que la arteterapia es una herramienta profundamente transformadora en un contexto donde, a menudo, resulta difícil expresar lo que se siente. A través del arte, los niños encuentran un canal seguro y liberador para exteriorizar emociones como el miedo, la incertidumbre o la tristeza.

Sus beneficios son muy significativos. Por un lado, contribuye a mejorar el bienestar emocional de los niños, ayudándoles a reducir la ansiedad y a encontrar momentos de calma dentro de una situación especialmente difícil. Por otro lado, favorece la comunicación tanto con los profesionales como con sus familias, facilitando que puedan compartir lo que sienten de una manera más natural y menos invasiva. En línea con lo que nos ha trasladado en distintas ocasiones Núria Mompín, directora de Kalyan, la implicación de los familiares más cercanos en las sesiones resulta especialmente valiosa en este proceso.

Además, la arteterapia crea un espacio de juego, creatividad y cierta normalidad, algo esencial en la infancia incluso en momentos de enfermedad. También tiene un impacto muy positivo en las familias, que encuentran una vía para conectar emocionalmente con sus hijos y acompañarlos mejor durante todo el proceso.

En definitiva, se trata de una iniciativa de gran valor humano que complementa el tratamiento médico, poniendo en el centro el bienestar integral del niño y su entorno.

Esther, ha sido un honor conocer de cerca la labor que impulsa la Fundación Manuel Lao y su firme compromiso con el bienestar social. Ver que están totalmente vinculados e involucrados con la Corporación NORTIA donde impulsan su filosofía y su manera de hacer en todas las acciones corporativas, es un claro ejemplo de cómo la solidaridad y la responsabilidad pueden integrarse en el ADN empresarial y contribuir de forma tangible a transformar realidades.

Desde Kalyan agradecemos profundamente su confianza y su apoyo constante a nuestros proyectos de Psicología, Arte y Bienestar Emocional.