NexTReT es una empresa que cuenta con 250 profesionales especializados en alta tecnología, distribuidos por todo el territorio nacional, con presencia destacada en las sedes de Madrid y Barcelona. Utilizan tecnologías vanguardistas para ofrecer soluciones avanzadas en Datacerters y Cloud, Transformación digital, Ciberseguridad, Big Data e IA, Servicios gestionados y Monitorización y gobierno. Entre sus clientes cuentan con empresas tan destacadas como la UOC, RTVE, Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, IRTA, Ministerio de Justicia, El Corte Inglés, Wolkswagen, CEPSA, Cellnex, Almirall y CaixaBank entre otros…

Su fundador y CEO, Albert Domingo Melgosa ha implantado un programa destinado a mejorar el bienestar de los empleados, como: retribución flexible; conciliación personalizada; ambiente laboral colaborativo; y un programa de Onboarding y Mentorías, también personalizadas. Es una persona con “valores”, que aplica también a su vida privada: es miembro de la Junta Directiva de Kalyan, desde su fundación, así como también de otras entidades culturales y filantrópicas. Para conocerlo mejor, le preguntamos:
1. Usted siempre ha huido del protagonismo mediático. De hecho, apenas encontramos una entrevista suya en La Vanguardia en el año 2012, donde se definía como “un tecnólogo con vocación de servicio”. ¿Sigue sintiéndose identificado con esta definición y cómo ha marcado su trayectoria personal y profesional?
Como tecnólogo, creo que la tecnología está al servicio del negocio y de la sociedad y, por tanto, efectivamente me siento más cómodo haciendo que explicando.
La entrevista en La Vanguardia en particular me la hizo Mar Galtes y me hizo mucha ilusión que me la hiciera, pero me siento más cómodo haciendo cosas que explicándolas.
2. Nació en 1966 en Mollerussa (Lleida), una ciudad a la que siempre hace referencia con orgullo. Posteriormente estudió Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones en La Salle Bonanova (URL), y después de trabajar durante cuatro años en dos empresas, fundó NexTReT. ¿Cómo recuerda esos primeros años y qué aprendizajes de entonces siguen vigentes hoy?
Soy hijo de Mollerussa, y la tierra te marca.
Es un lugar donde hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano, y tenías que espabilarte.
Vengo de una familia humilde, y mi padre siempre me dijo que me pagaría la segunda mitad de mis hobbies.
Yo quería hacer muchas cosas, así que hice de todo: recogí fruta, di clases particulares, hasta que pasé a hacer programas informáticos para empresas.
Creo en lo que me decían en casa: primero, que nadie te va a regalar nada, sino que tienes que salir a buscarlo; y segundo, que las cosas solo funcionan con esfuerzo.
Por mucha capacidad que tengas —y a mí estudiar me costó mucho—, lo importante es trabajar y esforzarte para que las cosas salgan.
La Salle Mollerussa es mi cuna educativa; estudié ingeniería en La Salle Barcelona, y NexTReT la empecé en La Salle.
Por tanto, La Salle es mi cuna educativa, profesional y empresarial.
Desde que terminé la carrera hasta que monté NexTReT estuve trabajando dos años en una empresa de sistemas de control en Inglaterra y dos años en una empresa de comunicaciones en Madrid.
Monté NexTReT porque creía que las cosas podían hacerse de una manera diferente.
Yo habría sido un intraemprendedor en la empresa en la que estaba, pero no les interesó lo que les propuse y decidí hacerlo yo mismo.
Y me convertí en emprendedor, una palabra que no existía en 1993 cuando lo hice.
Así que siempre soy respetuoso con lo que nos ha traído hasta aquí: los padres, los familiares, las amistades que has tenido y, sin duda, las instituciones que te han formado.
3. Quienes le conocen destacan que es una persona con valores humanos y éticos. ¿Cree que estos valores se forjan principalmente, en el entorno familiar y educativo, en su caso con los Hermanos de La Salle?
Yo diría que, en cuanto a valores humanos y ética, cuanto menos se hable de ello, mejor; creo más en hacer que en hablar y explicar.
Diría que, por encima de todo, está la familia, porque es allí donde te formas y donde captas los valores. Te miras en personas que para ti son referentes.
Y, sin duda, la familia es el punto número uno.
He tenido suerte con la familia que me ha tocado, de la que estoy orgulloso, y ojalá mis hijos piensen de mí como yo pienso de mis padres.
Y, sin duda, La Salle fue un referente tanto por Germà Fermí Mas en Mollerussa, como por Germà Daniel Cabedo en Barcelona.
4. Entre los valores que más le reconocen están su voluntad de servicio ¿Cómo intenta trasladar estos principios a la cultura de NexTReT?
Como buen ingeniero que quiero ser, la ingeniería está para encontrar soluciones.
Creo que la vocación de servicio es consecuencia de hacer las cosas bien y de ser útil.
Eres útil para tus clientes, intentas ser útil para la gente que te acompaña, para los trabajadores de la empresa, para los socios; intentas ser útil para la sociedad, intentas aportar aquello que está en tus manos.
Y, una vez más, no se trata de hacer bandera de ello, sino de demostrarlo con hechos que aporten soluciones.
Pienso que nuestro oficio es un oficio un poco gris, porque solo se piensa en nosotros como un coste, y cuando las cosas no funcionan bien.
Cuando todo va bien, todo el mundo dice: “solo faltaría que no funcionara con lo que nos cuesta”.
Por tanto, tienes que asumir que nuestro trabajo, el de una empresa de servicios en el mundo de la tecnología, es tener un papel reservado, un papel discreto, e intentar que las cosas fluyan, que las cosas funcionen.
Por eso, creo que o tienes esa vocación de servicio, o te dedicas a otra cosa.
Eso pienso yo.
5. Lleva ya varios años como miembro de la Junta Directiva de Kalyan. ¿Qué le motivó a implicarse en este proyecto? ¿Qué destacaría de los proyectos que está desarrollando e implementando Kalyan en el ámbito del bienestar emocional?
Cuando me explican una causa noble y veo que puedo ser útil dentro de mis posibilidades, me implico.
Entonces, en este caso, vi que la arteterapia tenía resultados muy positivos en la mejora de afecciones médicas críticas o de larga duración, especialmente con niños. Vi que la tecnología podía aportar valor a esta actividad y, como en la Junta Directiva conocía al señor Mompín, al Mateo Valero, a Àlex González y a Núria Mompín como directora de la asociación, me pareció que erais gente seria y decidí aportar mi granito de arena. Y aquí sigo, acompañándoos.
6. Además de Kalyan, usted y su esposa colaboran activamente con otros proyectos como Evangeli.net, i el CETT ¿Qué papel cree que deben tener las empresas y sus líderes en la construcción de una sociedad más comprometida?
Me implico en proyectos con una causa noble y en los que puedo sentirme útil.
En concreto, en el proyecto Evangeli.net, desde NexTReT construimos la plataforma técnica sobre la que se basa el servicio. Evangeli.net divulga cada día, en 14 idiomas, tres ediciones diferentes del Evangelio y la homilía. Desde NexTReT aportamos la tecnología, y me sentí útil haciéndolo.
En la Fundació Cultura Religiosa, una fundación con un legado editorial muy importante —entre ellos todo lo relacionado con el filósofo Jaume Balmes—, me encargué de digitalizar el fondo editorial.
Había manuscritos que solo existían en versión papel, e intentamos preservar ese patrimonio. Después, junto con otros miembros del patronato, pasamos también a editar nuevas publicaciones.
Pero mi papel fue, sobre todo, digitalizar con el objetivo de preservar ese fondo editorial.
En el caso del CETT, mi vinculación llegó en un momento en que querían incorporar personas externas a su entorno habitual. Es una fundación dedicada al turismo, la hostelería y la gastronomía.
Querían incorporar al patronato a miembros del mundo empresarial ajenos al sector, y el entonces presidente, Antoni Sansalvador, que había sido socio mío, me pidió formar parte del patronato. Para mí fue un orgullo.
Desde allí hemos aportado tecnología y hemos apoyado un concurso de emprendimiento —del que luego hablaremos, porque es una afición mía—, y me siento útil colaborando.
En general, creo que si, más allá de la labor que marcan los estatutos de una sociedad, puedes contribuir a la sociedad con lo que tienes, más gente se beneficia.
Creo que, en paralelo al objetivo fundacional y al hecho de que hay que pagar nóminas y generar recursos para poder reinvertir, la sostenibilidad no es más que conseguir que las cosas funcionen cada día y de forma continuada.
Por tanto, más allá de la sostenibilidad empresarial, si además puede ser útil para la sociedad, bienvenido sea.
Cuando veo que puedo ser útil en una causa y que hay buena gente al frente, sí, me implico.
7. Compatibilizar la dirección de su empresa tecnológica, su papel como “Business Angel”, y su implicación como miembro de la Junta de Kalyan y otras instituciones solidarias no debe ser sencillo. ¿Cómo gestiona su tiempo y qué espacio reserva para sus aficiones personales?
Siempre digo que mi vida profesional es NexTReT. La fundé yo hace ahora 33 años y hoy somos un equipo: somos 18 socios. Estoy orgulloso de la gente que la formamos y es una compañía sólida.
Posteriormente, y en un inicio dentro del entorno de La Salle, como llevaba proyectos de final de carrera y colaboraciones universidad-empresa, cuando veía a alguien que quería montar algo por su cuenta, me ofrecía a ayudar.
Así me encontré acompañando a gente joven y poniendo los primeros recursos económicos, y a eso le pusieron un nombre en inglés —porque en inglés todo suena mejor—: Business Angel.
Por tanto, llevo 33 años siendo empresario y 25 siendo Business Angel. El objetivo siempre es ser útil allí donde me involucro y, además, también me va bien. Siempre digo que es un hobby con ánimo de lucro.
La colaboración con instituciones sin ánimo de lucro y ONGs como Kalyan estaría en otra órbita. Ahí entra más bien la idea de que, si buena gente con una buena causa te pide colaborar, es difícil decir que no.
Entonces lo haces y das lo mejor de ti, y al final todo es un equilibrio de dedicaciones.
Yo no creo en jornadas de X horas al día, a la semana o al año.
Creo que, en la vida, mientras estás despierto, tienes que hacer cosas.
Y además tengo familia y, evidentemente, me gusta cuidar de mi mujer y de mis hijos.
Y de los amigos, de las amistades.
Todo es cuestión de equilibrio.
Por ejemplo, siempre digo que el final de 2025 y el comienzo de 2026 han sido muy intensos en NexTReT. He dedicado menos tiempo al emprendimiento o a Kalyan.
Entonces, cuando tienes más trabajo en un lado o más necesidades económicas en otro, te adaptas, haces lo que puedes. Es un equilibrio.
8. Tiene usted referentes profesionales de los que se ha inspirado?
La frase que más me ha impactado y con la que me identifico es la que dijo el fundador de Intel, Andrew Grove: “solo los paranoicos sobreviven”.
Yo no me siento ni el más inteligente ni el más capaz.
Creo que sí sé rodearme de buena gente que sepa hacer lo que yo no sé hacer, e identificar a personas que te acompañen es clave para que las cosas funcionen en cualquier ámbito.
Esa frase de Andrew Grove es clave para mí porque soy una persona que, cuando las cosas van mal, se desvive por encontrar soluciones: busco, busco y busco. Pero también, cuando las cosas van bien, pienso en qué puede ir mal para anticiparme a los problemas. Por tanto, es una frase con la que me identifico mucho. Siempre hay que estar atento a lo que puede pasar.
Y otra fuente de inspiración, reconozco, fue Steve Jobs. No cuando todo el mundo le hacía caso, sino cuando lo echaron de Apple y creó NeXT, una compañía absolutamente pionera en arquitectura de computación y que todavía hoy sigue siendo un referente en sistemas informáticos.
De hecho, el nombre de NexTReT —que es la contracción de “nexo de transferencia de recursos tecnológicos”— nació pensando en que el objetivo fundacional de NexTReT era conectar la universidad con la empresa. Ese fue el propósito cuando empecé NexTReT en 1993 dentro del marco de Ingeniería en La Salle.
El nombre y la tipografía los copié de NeXT, la compañía que fundó Steve Jobs cuando salió de Apple.
Creo que Steve Jobs era una persona que veía las cosas de una manera diferente, y pienso que es importante intentar mirar las cosas no desde el espejo o desde la perspectiva habitual, sino desde enfoques distintos.
Podría mencionar a otras personas que, sin duda, también me han inspirado.
9. En NexTReT apuestan claramente por el bienestar de las personas que forman parte del equipo. Por ello, ofrecen un paquete de beneficios, como la retribución flexible; conciliación personalizada; fomentar un ambiente laboral colaborativo; y un programa de Onboarding y Mentorías, también personalizados. ¿Cuáles son los factores determinantes de la cultura empresarial en NexTReT?
Por un lado, y siendo coherente con ese concepto de que “solo los paranoicos sobreviven”, en NexTReT, contando el plan estratégico de 2025, nos hemos reinventado cuatro veces.
Es decir, lo que tenía en mente en 1993 sigue vigente. Mi visión era garantizar la disponibilidad de los sistemas; hoy eso se llama observabilidad, seguridad, sistemas gestionados… en definitiva, garantizar que las cosas funcionen.
La parte clave, realmente, es buscar esa continuidad.
Eso es lo que hacemos en NexTReT.
¿Y cómo lo hacemos?
Siempre he intentado compartir los objetivos con el equipo que forma la empresa. Al final, una empresa es un conjunto de personas.
Y para hacerlo intentas crear un manual corporativo; intentas explicar a la gente cómo te gusta hacer las cosas y cuáles son tus orígenes.
Cuando las personas se incorporan a la compañía, intentas ofrecer, dentro del marco legal correspondiente, ventajas como cheques guardería, retribución flexible, tickets restaurante, teletrabajo —que hoy en día es algo muy demandado—, aunque soy crítico con el teletrabajo: creo que es imprescindible compartir el “piel con piel” en las cosas que haces.
NexTReT la empecé yo, pero siempre me ha gustado compartir la propiedad porque creo que es lo que más alinea a las personas con cierto nivel de responsabilidad profesional. Hoy somos 18 socios.
Entonces, cuando una persona se incorpora a la compañía, tiene un mentor que la acompaña en su evolución profesional dentro de la empresa. Intentamos que todo el mundo tenga un referente responsable de acompañarlo en ese crecimiento.
Creemos que los mentores son fundamentales, además de la formación, las certificaciones y todos los aspectos relacionados con la mejora profesional.
10. NexTReT ha evolucionado cuantitativa y cualitativamente en los 30 años que lleva en el mercado hasta contar con más de 250 profesionales especializados en alta tecnología. ¿Cuál ha sido el mayor reto de crecimiento al que se ha enfrentado como CEO?
Los retos no son solo de crecimiento cuantitativo. Hace años llegamos a ser 350 empleados y ahora somos 270. La reducción se debió a que decidimos que había servicios de alto volumen y bajo valor añadido que no nos correspondían o, al menos, no eran nuestro objetivo.
Entonces, de manera progresiva, fuimos cediendo esos servicios y a las personas que los desarrollaban a empresas que estaban más alineadas con ese tipo de actividad, mientras nosotros nos enfocábamos en servicios de mayor valor añadido tecnológico, donde creemos que podemos aportar más valor a nuestros clientes.
Cada año hemos crecido, excepto una inflexión en 2003; cada año hemos crecido en volumen, aunque no siempre en número de personas.
De hecho, nos enorgullece que el valor añadido por persona —algo comparable a cuando se habla del crecimiento del PIB por habitante— en NexTReT haya ido creciendo cada año.
Lo importante es que las personas que forman parte de la empresa estén orgullosas del trabajo que hacen y aporten valor a nuestros clientes.
11. Para terminar, ¿Cree que el liderazgo empresarial del futuro debe ser necesariamente más empático y centrado en las personas? ¿Por qué?
A ver, porque, si no, ¿qué hacemos aquí?
Si el único objetivo es el valor económico, quizá no deberíamos dedicarnos a prestar servicios tecnológicos; quizá podríamos hacer otras cosas, ¿no?
Creo que todo ese valor añadido… el buen liderazgo es aquel que fomenta que la gente que está contigo crezca y, en consecuencia, que la sociedad crezca y aumente su valor añadido.
Todos sabemos que la educación es clave en las sociedades. Los países subdesarrollados no dependen de sus riquezas naturales, sino de la educación que se haya dado a la sociedad.
La educación, desde los niveles más básicos hasta los más altos, incluyendo la formación en gestión.
Pienso que el buen liderazgo empresarial es aquel que hace que su gente crezca profesionalmente y como personas; en consecuencia, la empresa crece y la sociedad mejora.